La cincha, La clave olvidada

La cincha, La clave olvidada

La cincha: La clave olvidada

Numerosos estudios se han venido realizando sobre  tipos de monturas, sobre el ajuste de monturas sobre el caballo y la importancia de estas para el correcto funcionamiento del dorso, sobre tipo de protectores y su influencia sobre un peor o mejor ajuste de la montura. Todo esto son datos que sin duda tenemos que tener muy en cuenta si queremos mantener el dorso de nuestro caballo sano. Sin embargo, pocas veces nos preguntamos sobre la importancia de la cincha en la influencia de la biomecánica, su relación con el buen estado del dorso y  sobre el rendimiento de nuestro caballo.

Desde el punto de vista fisioterapéutico es indiscutible que la presencia de la cincha y su forma de ajustarla guarda relación con el buen estado del dorso y de la musculatura que por esta queda presionada. Es MUY frecuente encontrar problemas musculares y de dolor en la llamada “línea de la cincha”. No son pocos los caballos que al presionar o si quiera rozar esta zona se quejan y se contraen llegando incluso a mostrar conductas agresivas. El dolor sobre esta zona y la constante presión sobre ella, en muchas ocasiones asimétrica de un lado con respecto al otro, se relaciona directamente con:

  • Problemas de la musculatura adyacente a la columna torácica
  •  Problemas de escasa movilidad en la columna torácica para evitar aumentar el dolor y poder huir así de la presión.
  • Falta de movilidad y fluidez en las espaldas y miembros anteriores.
  • Falta de conexión del tren anterior con el posterior o viceversa.
  • Problemas de comportamiento a la hora de ser cinchados.
  • Edemas por presión.

Muchas veces, signos ligados  a  problemas de cincha pueden ser confundidos con problemas de montura  que no se ven resueltos por variar el ajuste de la misma. Ejemplos de estos serían:

Manifestaciones de dolor al ser ensillado y cinchado:

-Intentos repetidos de morder

-Inflado de pecho y expansión de las costillas para evitar que se apriete la cincha.

-Cambio en la expresión facial o guiñado de orejas.

-Movimientos violentos con la cabeza y cola.

Manifestaciones de dolor durante el entrenamiento:

-Falta de deseo de avanzar o por el contrario excesiva ansiedad por avanzar.

-Rigidez de dorso o incluso hundimiento de este al montar o al inicio del trabajo.

-Dificultad para quedarse quieto mientras el jinete se monta.

-Botes al inicio del trabajo.

-Botes en la transición del trote a galope a la mano del lado mas afectado.

-Movimientos violentos de cola durante el trabajo.

-Mala actitud durante el trabajo en contraste con una buena actitud durante el manejo pie a tierra.

-Resistencia a realizar giros, paso atrás o paradas repentinas.

-Dorso  frio.

- Mal contacto o contacto inestable según el tipo de ejercicio.

-Imposibilidad para trabajar reunido o con el cuello abajo.

-Dificultad para realizar giros y ejercicios laterales a la mano mas afectada.

Esto son solo algunos ejemplos que con toda probabilidad responden a un problema de dolor y no a un problema de comportamiento. En ocasiones son atribuibles a un mal ajuste de la montura o a una montura no apta para el caballo en cuestión. En otras ocasiones, a una cincha mal escogida, excesivamente apretada o mal colocada. En cualquier caso es aconsejable eliminar la posibilidad de que venga por una de estas  causas, que suele ser lo más común. Esto no quiere decir que en el 100% de los casos el origen del problema sea atribuible a una de estas causas aunque en un porcentaje muy elevado lo será o estará relacionado.

Desde el punto de vista anatómico hemos de pensar en que la  línea de tensión de la cincha comprime a nivel del paso de gran parte de los músculos abdominales (recto del abdomen, transverso del abdomen y oblicuo externo) generando una distensión en los mismos en lucha esta presión y por lo tanto inhabilitándolos en la contracción para  su función de soporte del dorso. Una musculatura abdominal con una buena capacidad contráctil, tono y fuerza es sin duda el mejor amigo del dorso de cara a la prevención de lesiones en el mismo. Por el contrario un abdominal distendido conlleva una inversión del dorso, siendo este el enemigo de cualquier trabajo bien hecho y de la salud del dorso del caballo.

Por otra parte esta línea de tensión de la cincha comprime también  un grupo de músculos básicos en la movilidad de la extremidad anterior (serrato torácico ventral, pectoral profundo y latissimus dorsi) que explica la limitación del movimiento de las espaldas en algunos caballos al ser cinchados con determinadas cinchas. Finalmente y no por ello menos importante, esta línea de tensión comprime a los principales músculos encargados de mover la caja torácica durante las fases respiratorias. Un exceso de compresión a este nivel que no permitiera un normal movimiento de la caja torácica se traduciría en un mayor esfuerzo cardiaco que sin duda no es lo ideal en un caballo de deporte.

Hace unos años Equidinamia realizó un estudio con la idea de probar estas suposiciones;

  • Una cincha rígida no permite un correcto trabajo de la musculatura abdominal y por lo tanto del dorso del caballo.
  • Una cincha rígida genera un mayor trabajo cardiaco por no permitir una normal movilidad de la caja torácica.

A los largo de dos días, seis caballos realizaron un mismo trabajo ( en días distintos) con una cincha elástica, ergonómica y ancha seguido de un trabajo  con una rígida, recta y fina. El trabajo lo realizaron con un pulsómetro colocado de manera que el jinete pudiera informar de la frecuencia cardiaca al finalizar cada serie de galope.  Al final de los dos días se vio como en todos los caballos sin excepción,  en las series de galope, con la cincha ergonómica y elástica equisoft, trabajaban en un mínimo de 10 pulsaciones más bajas llegando en algunos caballos a haber una diferencia de hasta 40 pulsaciones. Como resultados no objetivables se observo sobretodo en caballos ibéricos una mayor movilidad en las espaldas y en todos los casos el jinete experimento la sensación un mayor empleo del dorso del caballo.

En el mercado podemos encontrar muchos tipos de cinchas. Como hemos podido comprobar,  elegir la correcta además de asegurarnos de que la montura queda bien ajustada puede marcar la diferencia tanto el empleo del dorso de nuestro caballo como en la prevención de posibles lesiones a este nivel.